19 de octubre de 2026 · Noticias

300 jóvenes lucran el jubileo a los pies de la «Morenita de las Villuercas»

La puebla de Guadalupe ha vuelto a convertirse en el destino de jóvenes y familias de la archidiócesis de Toledo durante este fin de semana. Tras su llegada el viernes, 16 de octubre, a la localidad cacereña de Alía, cerca de 300 jóvenes y alrededor de 50 componentes de la delegación diocesana de Familia y Vida iniciaron la marcha a primera hora de la mañana del sábado, para culminar su recorrido, tras la comida, a los pies de la imagen de la Morenita de las Villuercas, en en el Real Monasterio de Santa María de Guadalupe.

Esta peregrinación ha cumplido su trigésimo novena edición, enmarcada dentro del Año Jubilar Guadalupense, que comenzó el pasado 30 de agosto con la apertura de la Puerta Santa. Esta ha sido la primera convocatoria jubilar realizada de forma conjunta por el Arzobispo de Toledo y los Obispos de la provincia eclesiástica de Mérida-Badajoz, sumando la participación organizada de las archidiócesis de Toledo y Mérida-Badajoz y de las diócesis de Coria-Cáceres y Plasencia.

«Tu Madre te busca»: lema del camino

Guiados por el lema oficial del Año Santo, «Tu Madre te busca», a primera hora de la mañana del sábado, 17 de octubre, los jóvenes partían desde Alía hasta llegar a Guadalupe, en cuya plaza entraron acompañados por el arzobispo de Toledo, que portaba la cruz de la Delegación de Adolescencia y Juventud.
Tras participar en la santa misa y visitar el camarín de la patrona de Extremadura, por la noche celebraban juntos la vigilia de oración, considerada uno de los momentos más significativos del encuentro con la «Morenita de las Villuercas». En ella, una joven ofreció su testimonio de conversión y encuentro con Jesucristo vivo.

El itinerario jubilar ha tenido su momento culminante en la Eucaristía que se ha celebrado al mediodía de este domingo, 18 de octubre, junto a jóvenes de las diócesis extremeñas, presidida por el arzobispo de Toledo, quien ha recordado que este año se cumple el centenario de la jornada del DOMUND, para después afirmar que el amor de una madre no decepciona nunca y que la Virgen María no solo nos espera siempre, sino que también nos busca.
Como expresión de este domingo Mundial de las Misiones, la celebración ha terminado con un envío misionero y diez jóvenes han portado diez velas encendidas que permanecerán en el altar, a los pies de la Virgen de Guadalupe, como signo de ese amor encendido que ha de impulsar la evangelización.

La familia como acompañante en el proceso de fe

Además, por segundo año consecutivo, medio centenar de integrantes de la Delegación de Familia y Vida se han incorporado a este encuentro. Con un itinerario adaptado con diferentes meditaciones y actividades, también se han unido al camino para llegar a Guadalupe y ganar el Jubileo. Tal como ha señalado el delegado de Familia y Vida, José Mínguez, la presencia de los padres y madres responde al deseo de compartir la alegría de sus hijos, acompañándolos de cerca en su proceso de conversión y en su recorrido espiritual hacia la Madre.