30 de agosto de 2026 · Noticias

“Queremos que todas las diócesis españolas participen de esta gracia jubilar»

El Monasterio de Santa María de Guadalupe ha acogido, esta mañana, la apertura del Año Santo Guadalupense. La ceremonia ha sido presidida por el arzobispo de Toledo y Primado de España, Mons. Francisco Cerro Chaves, quien ha estado acompañado por los obispos de la provincia eclesiástica de Mérida Badajoz: Mons. José Rodríguez Carballo, arzobispo de Mérida-Badajoz; Mons. Jesús Pulido Arriero, obispo de Coria-Cáceres; Mons. Ernesto Brotóns Tena, obispo de Plasencia. Junto a ellos han participado el obispo emérito de Segovia, Mons. Ángel Rubio, oriundo de la Puebla de Guadalupe; también los obispos eméritos de Jaén y Albacete, Mons. Amadeo Rodríguez Magro y Mons. Ciriaco Benavente Mateos, respectivamente. Igualmente, se ha contado con la presencia de diversas autoridades civiles tanto de la comunidad autónoma de Extremadura como de la de Castilla-La Mancha. 

Han sido más de 25 sacerdotes llegados desde las cuatro diócesis presentes en la comunidad autónoma de Extremadura, entre los que se encontraban también miembros de la comunidad franciscana, quienes atienden pastoralmente el Real Monasterio; entre ellos el delegado del ministro provincial de los Padres Franciscanos en España, Fray Manuel Diaz Buiza, y el Guardián del Monasterio, Fray Vidal Rodríguez, OFM. Cabe destacar, igualmente, la presencia de los vicarios generales de las tres diócesis de la provincia eclesiástica de Extremadura y del provicario general de la Archidiócesis de Toledo.

El Año Santo Guadalupense se festeja cada vez que el 6 de septiembre coincide en domingo, día de la fiesta litúrgica de Ntra. Sra. de Guadalupe, tal como determinó el papa san Pio X. En esta ocasión se prolongará hasta el 8 de septiembre de 2027. 

Solemne apertura del Año Santo y recuerdo del último jubileo  

La ceremonia ha dado comienzo en la antigua Iglesia de la Santísima Trinidad, actual auditorio del Monasterio, donde ha dado inicio la Statio y procesión hacia el templo jubilar, en la que además de los obispos y presbíteros concelebrantes, han desfilado un numeroso de voluntarios pertenecientes a los scouts católicos de la cacereña parroquia de Santiago, el Mayor, a los que se han sumado una representación de caballeros y damas de Santa María de Guadalupe. El cortejo procesional ha discurrido hasta el atrio de la basílica de Sta. María de Guadalupe, mientras se han cantado las letanías de los santos. 

Frente a la Puerta Santa, Mons. Francisco Cerro ha pronunciado la oración previa a la apertura; seguidamente ha empujado, con el báculo, la Puerta Jubilar; momento en el que ha quedado inaugurado el Año Santo Guadalupense 2026-2027 y que ha contado con un momento de oración silenciosa por parte de todos los presentes. La ceremonia ha continuado con la  solemne concelebración eucarística en cuyo momento inicial se ha procedido con la lectura del decreto de concesión, por parte de la Santa Sede, del año jubilar guadalupense.

El arzobispo de Toledo, al comienzo de su homilía, ha querido recordar el último año jubilar vivido en la Puebla de Guadalupe que se extendía desde el año 2020 al 2022, como consecuencia de la pandemia y que contó con la participación de alrededor de 300.000 peregrinos. En este sentido ha subrayado que se trató del “segundo jubileo más importante de España, después del de Santiago de Compostela”, incidiendo que este nuevo jubileo guadalupense es un “momento histórico singular”, impresión que ha compartido con el papa León XIV durante la audiencia mantenida el pasado 24 de agosto en el Vaticano, con motivo del 45 aniversario de la asociación toledana “Marsodeto”.

Tres claves para vivir el Año Jubilar

Don Francisco Cerro ha expuesto tres claves para vivir este jubileo y que se pueden encontrar en la carta pastoral redactada por los obispos de las diócesis de Toledo, Mérida-Badajoz, Coria-Cáceres y Plasencia y cuyo título es “Tu Madre te busca”.  La primera de ellas, en palabras del prelado, es “la palabra agradecimiento”, insistiendo en ser agradecidos “por vivir un nuevo año jubilar”, invitando a que todas las diócesis españolas puedan participar de este evento singular, especialmente para Extremadura. “Por eso agradecemos a la Virgen de Guadalupe” ha insistido, a la par que ha anunciado las diferentes celebraciones jubilares que acogerá el Monasterio y que contará con la participación de niños, matrimonios, familias y jóvenes, “en torno a la Virgen Morenita”.

Otra de las pautas para vivir este periodo jubilar que Mons. Cerro ha expuesto es “la palabra humildad”, recordando que “necesitamos en este año jubilar la profunda humildad del corazón, la humildad que mueve nuestra vida a encontrarnos con el Señor”. Por ello, ha insistido: “La persona que es capaz de dialogar es porque tiene en el corazón esa profunda humildad de saber escuchar y mirar a los ojos, a los demás”.

Por último, ha querido resaltar “la palabra confianza” recordando la necesidad de “pedir de todo corazón al Señor que nos ayude a vivir con confianza” y de “confiar sin límites porque cuando uno confía profundamente le crecen las alas del amor, de la libertad (…) sabiendo que la victoria está en Jesús, vivo y resucitado”. El Primado ha querido concluir invitando a ser “peregrinos de la fe, caminando hacia el amor de los amores, que es Jesucristo”.